El otoño es una época perfecta para hacer senderismo en Andalucía por sus temperaturas agradables, equiparables en cierto modo a las de la primavera pero sin las molestas alergias. Atrás queda el calor sofocante de la época estival. Y todavía no ha llegado el frío del invierno. Por las características de la luz y por el llamativo aspecto que presenta el campo es una oportunidad de disfrutar, con su inmenso manto de hojas secas.

La naturaleza se transforma con nuevos colores. Cada árbol se viste de un color diferente.  Los tonos anaranjados, amarillentos, ocres y nuevos verdes surgen con las luces suaves del otoño de las especies de flora típicas. La fauna vive su particular adaptación a la nueva estación, ofreciendo estampas como la de la berrea de los ciervos o las aves migratorias en su camino a tierras más cálidas para pasar el invierno. La estación de la caída de la hoja es también temporada de setas y castañas, un aliciente más para los aficionados al senderismo. Todo un espectáculo de colores, olores y sonidos que te acompañará en tus rutas por los espacios naturales andaluces.

Un escenario idóneo que, sin embargo, no está exento de una serie de precauciones que todo senderista debería tener en cuenta durante esta época del año.  Así, se aconseja comprobar las condiciones recientes de la ruta, tener informado a alguien del itinerario a seguir, consultar el pronóstico del tiempo y llevar siempre el material adecuado. Además del tiempo hay que estar al tanto de la caza, ya que en otoño estamos en plena temporada.

Dicho esto, os presentamos algunas rutas de senderismo y excursiones que son especialmente atractivas en esta época del año y que os permitirán descubrir en familia o con amigos algunos de los parajes otoñales más hermosos de Andalucía

➤ Espacio Natural de Doñana. En 2019 se cumplen 50 años de su declaración como Parque Nacional y 25 de su reconocimiento como Patrimonio Mundial. Esta joya natural es una magnífica opción para los amantes del senderismo y de la naturaleza en cualquier época del año, pero el otoño le confiere además particulares atractivos. A medida que el humedal gana agua y el frío comienza a amenazar el norte europeo, Doñana se convierte en un paraíso para las aves y en un imán para los aficionados a la ornitología. También podemos asistir a la berrea de los ciervos y, con suerte, a ver la huella de algún esquivo lince ibérico.

Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Encinas, quejigos y robles melojos mantienen un verde oscuro mientras los nogales tienden al color tierra y los castaños se visten de rojo. Y, más abajo, en el suelo, uno de sus grandes secretos: todo un paraíso micológico donde se pueden encontrar una inmensa variedad de setas. Destacan las enormes masas boscosas de castaños, cuyo fruto se torna ocre en otoño. Uno de los senderos más atractivos es la ruta que une los pueblos de Galaroza a Castaño del Robledo.

➤ Parque Natural Sierra de Grazalema. La joya del parque es su bosque de pinsapos, una  especie de abetos poco conocida con sólo algunos ejemplares en la cercana sierra de Ronda y subespecies cercanas en el norte marroquí. Pero además acoge senderos especialmente atractivos en otoño como es el del Pimpollar. Es un recorrido circular, de baja dificultad, ideal para hacer en familia. Discurre por un excelente alcornocal de árboles centenarios y ofrece la posibilidad de escuchar los ciervos en la berrea y de observar multitud de setas como la yema de huevo.

➤ Parque Natural Sierra Norte de Sevilla. Muy popular en la estación otoñal es el Sendero de los Castañares, un recorrido circular de dificultad media y con una longitud de 5,6 km. a través de un frondoso bosque de castaños, que hará las delicias de los más pequeños. El sendero recorre las inmediaciones de la población de Constantina, pudiéndose admirar desde el camino su imponente fortaleza de la época almorávide en la que es fácil observar aves rapaces.

➤ Parque Natural Bahía de Cádiz. No todo son cambios de colores, montaña y chimenea en otoño. La costa también tiene sus atractivos durante esta estación. Os proponemos el Sendero Punta del Boquerón, lugar perfecto para los que disfrutan observando las aves. Además, nos permite conocer dos ecosistemas muy diferentes entre sí pero que conviven en perfecta armonía: las dunas y las marismas.

El senderismo se presenta como una oportunidad para la mejora de nuestra salud, si la realizamos de forma periódica obtendremos las siguientes ventajas:

Mejora tu salud física

  • Mejoras la forma física al mejorar el estado general, la resistencia y la capacidad pulmonar.
  • Previenes enfermedades, ya que este tipo de actividad fortalece el corazón, reduce la tensión alta y evita enfermedades respiratorias. Además, caminando se previene la osteoporosis y la artritis.
  • Pierdes peso.  Al ser un ejercicio aeróbico que requiere un esfuerzo constante durante un tiempo prolongado, se queman muchas calorías.
  • Reduces las tensiones musculares, aliviando los dolores de espalda.

Mejora tu salud mental

  • Refuerzas la memoria y la capacidad de reacción ante situaciones inesperadas.
  • Socializas con otras personas, desconectando de los problemas cotidianos y mejorando las relaciones personales.
  • Reduces el estrés y te relajas. Lejos del ruido de la ciudad, y del quehacer del hogar, consigues paz interior para afrontar nuevos retos.
  • Ganas confianza cuando te vas superando, y te sientes bien contigo mismo.
  • Combates la falta de energía, al segregar endorfinas, muy beneficiosas para combatir el estrés.
  • Mejoras el estado de ánimo sustancialmente, haciéndote más abierto hacia los demás y menos irritable.

Si estás pensando que este puede ser un buen hábito para introducir en tu vida y quieres probar una ruta de escasa dificultad, consulta nuestras excursiones programadas y si tienes más de 60 años, consulta nuestras excursiones para mayores, especialmente preparadas para atender tus necesidades.

Si conoces Doñana entenderás que este trozo de tierra singular, se merece todos sus galardones: Parque Nacional, Parque Natural, Patrimonio de la Humanidad, Reserva de la biosfera, RAMSAR, Zona de Especial Conservación y Zona de Especial Protección para las Aves.

Yo además añadiría uno más: “Doñana, lugar imprescindible para la visita”, por proporcionar una experiencia inolvidable a todo aquel que la visita. Pero… ¿a qué se debe? Aquí hay 3 razones que lo justificarían:

Hace no mucho tiempo, era posible encontrar en algunos barrios de Sevilla, estampas de personas mayores jugando al dominó en las calles, niños y niñas jugando en las plazas, parques llenos de vida… pero desgraciadamente, estas espontáneas reuniones en espacios públicos están desapareciendo poco a poco de nuestro paisaje urbano, sin apenas darnos cuenta. Pero… ¿nos hemos parado a reflexionar sobre qué estamos perdiendo?

En mi opinión, estamos perdiendo oportunidades que nos proporcionan beneficios intangibles pero de incalculable valor para nuestro desarrollo como personas saludables:

  • Oportunidades de desconexión mental de las responsabilidades diarias.
  • Oportunidades de relajación, de frenar el ritmo acelerado del día a día.
  • Oportunidades de socialización con nuestros vecinos.
  • Oportunidades de mejorar nuestra salud, llevando una vida activa.
  • Oportunidades de disfrute de los elementos naturales que nos acompañan: jardines, flores, agua, árboles, aves, …

Salir a la plaza, jugar en los parques, reunirse en las calles,… situaciones con las que, hasta hace poco tiempo, estábamos familiarizados y que repentinamente han pasado a la lista de “estampas en extinción” de nuestras ciudades y que nos deben hacer pensar en… ¿qué estamos ganando a cambio?

Quizás hemos elegido el camino de la conexión digital, del entretenimiento televisivo, de la súper preparación de nuestros hijos con múltiples extraescolares… pero desde un punto de vista global, debemos saber que el planeta nos está pidiendo a gritos que recuperemos estos hábitos saludables locales.

Por nuestra salud personal y al mismo tiempo, por nuestra salud ambiental, es necesario plantearnos la recuperación de estos momentos de ocio. Es más, diría que en estos momentos de cambio global, es imprescindible desconectar electrónicamente un rato al día, parar de emitir gases a la atmósfera y volver a reconectar con la naturaleza: apreciar la sombra de nuestros árboles, el aire puro, las flores de nuestros jardines, el sonido del agua y la belleza de nuestras aves…

Si te gusta la naturaleza y buscas experiencias auténticas alejadas del turismo tradicional, también llamado “de masas”, que respete las formas de vida de la poblaciones donde se desarrolla.

Si buscas experiencias que garanticen la conservación de los espacios naturales que visitas y esperas que en el futuro nuevas generaciones tengan la misma oportunidad de disfrutarlos

Si buscas experiencias que fomenten un crecimiento social, cultural y económico de la población local.

Si buscas una actividad que te permita el contacto con la naturaleza y al mismo tiempo, te permita conocer más sobre ella.

Si deseas apoyar y participar activamente en la conservación de los espacios naturales que visitas.

Si consideras que los viajes deben desarrollarse bajo los siguientes valores:

  • Responsabilidad con el uso de los atractivos turísticos.
  • Respeto hacia las comunidades donde se desarrolla.
  • Honestidad con el producto para que conserve su autenticidad.
  • Aprendizaje al adquirir nuevos conocimientos sobre el lugar visitado.
  • Interacción basada en el contacto directo con recursos naturales y culturales.
  • Equidad para que los beneficios se repartan de manera equitativa.

¡Bienvenido! eres ECOTURISTA y por lo tanto, seguro que te identificas con la definición de ecoturismo de Héctor Ceballos Lascuráin (UICN) de su libro “Tourism, ecotourism and protected áreas:

“El viaje ambientalmente responsable, a áreas relativamente poco alteradas, para disfrutar y apreciar la naturaleza a la vez que se promueve la conservación, tiene un bajo impacto ambiental y proporciona un beneficio socioeconómico a la población local”.